5º US & EU Barcelona Meeting
2026. Asegurar la alianza del mañana: Reimaginando la seguridad transatlántica en un mundo cambiante
26 de Marzo – 16.30 – 20.00h
Auditori de La Pedrera, Passeig de Gràcia, 92, 08008 Barcelona
US & EU Barcelona Meeting 2026: Europa y Estados Unidos, ante una nueva seguridad: del futuro de la OTAN a la protección del conocimiento
La Pedrera de Barcelona acogió el 26 de marzo la quinta edición del US & EU Barcelona Meeting 2026. Asegurar la alianza del mañana: replantear la seguridad transatlántica en un mundo en constante cambio, en un contexto marcado por las guerras de Irán y Ucrania, la incertidumbre sobre la evolución de la OTAN, el aumento del gasto en defensa, la presión estratégica de China y la expansión de amenazas híbridas que afectan al ámbito militar, el conocimiento, la investigación, los datos y la resiliencia democrática. El evento fue organizado por el Instituto de Estudios Norteamericanos (IEN), en colaboración con el Consulado General de los EE. UU. en Barcelona, la Representación de la Comisión Europea en Barcelona, el Institut Barcelona d’Estudis Internacionals (IBEI) y los Estudios de Derecho y Ciencia Política de la UOC, con el apoyo de la Fundació Catalunya La Pedrera, y reunió a expertos en geopolítica, defensa y seguridad.
La jornada se estructuró en torno a dos grandes ejes: la adaptación de la OTAN a una nueva etapa estratégica y la necesidad de proteger el conocimiento, la investigación, la información y las sociedades democráticas frente a riesgos cada vez más complejos. Las ponencias dejaron un hilo conductor claro, como una Europa más implicada en su propia defensa, un futuro de la alianza transatlántica que pasa por una nueva distribución de responsabilidades, su adaptación a un escenario con China como actor central y la ampliación de la seguridad hacia la protección del conocimiento y la resiliencia democrática.
El presidente de la Fundación Instituto de Estudios Norteamericanos (IEN), Joan F. Corona, inauguró la jornada reivindicando la trayectoria del IEN como puente entre Cataluña y Estados Unidos desde 1951. En el marco del 75 aniversario de la institución, subrayó que el instituto articula hoy su actividad en torno a tres ejes: investigación y debate, construcción de puentes entre europeos y estadounidenses y vida cultural. “Más que una conferencia, este encuentro es un ejercicio vivo de diplomacia, reflexión y cooperación”, señaló. Situó el US & EU Barcelona Meeting como una de sus iniciativas más destacadas para reunir a académicos, diplomáticos y profesionales en torno a desafíos compartidos como la seguridad, la democracia, la tecnología o la sostenibilidad.
Manuel Szapiro, director de la Representación de la Comisión Europea en Barcelona, centró su intervención en la agenda de seguridad transatlántica desde la perspectiva de la UE. Defendió que Europa debe asumir una responsabilidad mayor en su propia defensa sin actuar al margen de la OTAN, y planteó una noción amplia de seguridad que incluye energía, salud, datos, inteligencia artificial, ciberseguridad, migración, materias primas, finanzas, espacio y defensa. “Nuestra prioridad número uno como UE es ser una Europa que protege”, explicó. Resumió las prioridades estratégicas de la Unión en tres objetivos —defender Europa, asegurar el vecindario y diversificar alianzas— y citó herramientas como el plan de preparación, el programa SAFE y el instrumento Agile para acelerar la innovación en defensa, además de insistir en la importancia del apoyo a Ucrania, la ampliación europea y el refuerzo de alianzas con socios como Reino Unido, Canadá, India y Australia.
En sus observaciones iniciales, Pol Morillas, director del Barcelona Centre for International Affairs (CIDOB), advirtió de que la relación transatlántica atraviesa uno de sus momentos más bajos en términos de confianza mutua: “El sentido de la OTAN es la disuasión frente a otros, no resolver nuestros desacuerdos internos”. A su juicio, la crisis actual no se explica solo por debates sobre capacidades o gasto, sino por el desgaste del marco político y de valores que sostenía la alianza. Alertó que hoy se cuestionan elementos básicos como la defensa mutua, la percepción compartida de las amenazas o la lógica de consulta entre aliados, y defendió que la OTAN no puede reducirse a porcentajes de inversión o cálculos nacionales de rearme.
Primer panel: Adaptar la alianza a una nueva era
El primer panel se centró en los posibles futuros estratégicos de la OTAN ante la reunión de líderes aliados prevista en Ankara en julio de 2026. La discusión giró en torno al reparto de responsabilidades entre Europa y Estados Unidos, las capacidades militares que priorizará la Alianza, el papel de la disuasión nuclear y la respuesta a un entorno marcado por Rusia, China y otras amenazas emergentes.
La mesa fue moderada por Lluc Vidal, profesor asociado de Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la UOC, quien enmarcó el debate en tres transformaciones: la guerra de Rusia contra Ucrania, que ha alterado de raíz la defensa europea; la creciente incertidumbre sobre la continuidad del compromiso estadounidense —“la verdadera incertidumbre ahora es si Estados Unidos seguirá dentro”—; y una Alianza que aumenta el gasto y redefine capacidades en un entorno radicalmente distinto al de la Guerra Fría. Su introducción subrayó que el debate sobre la OTAN vuelve a instalarse en el centro de la conversación pública.

El historiador y editor sénior de Eagle Intelligence Reports Jonathan Sherry situó el foco en China como uno de los factores que obligan a repensar la Alianza. Recordó que la expectativa de que la integración económica china condujera a una apertura política no se ha cumplido y que, en su lugar, ha surgido una China fuertemente integrada en la economía global, pero con un sistema político más consolidado, un papel muy activo del Estado en sectores estratégicos y un rápido desarrollo militar. Frente a la Unión Soviética, que era un rival ideológico y militar relativamente separado del sistema global, China actúa desde dentro de él. “La naturaleza del problema para el que se construyó la Alianza ha cambiado”, explicó.

Oana Lungescu, miembro distinguido de RUSI y antigua portavoz de la OTAN, destacó que la Alianza llega a esta etapa con varios elementos de refuerzo: el aumento del gasto de defensa de los aliados europeos y Canadá, nuevas misiones en el Báltico, el flanco oriental y el Ártico, y una cooperación más estrecha con la Unión Europea, Ucrania y socios del Indo-Pacífico. Sin embargo, advirtió que ese refuerzo convive con mensajes contradictorios desde Estados Unidos y con una China que debe analizarse en conexión con Rusia, Irán y Corea del Norte. “Los aliados y también nuestros adversarios solo respetan una cosa: la fuerza”. Sostuvo que Europa debe fortalecerse por su propia seguridad, en un escenario donde el debate se desplaza del tradicional reparto de cargas hacia una transferencia más clara del peso de la defensa convencional a los europeos.

Por su parte, Paul Van Hooft, líder de investigación en defensa y seguridad de RAND Europe, abordó la cuestión desde la lógica de la disuasión. Recordó que la OTAN ha sido, en su núcleo, una alianza nuclear basada en la credibilidad del compromiso estadounidense de proteger a Europa: “La disuasión extendida significa prometer que, si hieren a tus amigos, estás dispuesto a morir por ellos”. A su juicio, el problema actual responde a una tendencia más profunda: el desplazamiento de la atención estratégica estadounidense hacia el Indo-Pacífico y hacia China como prioridad central. Si Europa pierde peso en el cálculo de Washington, la promesa de protección se debilita, lo que obliga a los europeos a hacer mucho más por su propia defensa, no solo en gasto, sino en autonomía estratégica y capacidades concretas, como ataques de precisión de largo alcance, defensa aérea y antimisiles integrada.
Segundo panel: Retos de seguridad persistentes y emergentes
El segundo panel trasladó el debate desde la arquitectura militar de la alianza a los nuevos espacios de vulnerabilidad, y se centró en amenazas que van más allá del terreno militar clásico y que afectan a la seguridad del conocimiento, la investigación, la información y los datos.
La moderadora, Carme Colomina, investigadora del CIDOB especializada en Unión Europea, desinformación y política global, planteó la discusión en torno a la creciente instrumentalización de espacios antes considerados ajenos a la seguridad, desde universidades y laboratorios hasta infraestructuras críticas y plataformas digitales: “¿Cómo prepararnos para guerras cognitivas cuando el territorio a conquistar ya no es físico, sino la mente de las personas?”. En ese marco, situó la cuestión central del panel: cómo proteger esos ecosistemas sin deteriorar la libertad académica, la libertad de expresión y la apertura de las sociedades democráticas.

Zach Carwile, director asociado del Research and Innovation Security and Competitiveness Institute de Texas A&M, definió la research security como el conjunto de medidas destinadas a evitar la apropiación indebida o la manipulación de datos y resultados de investigación cuando ello puede afectar a la seguridad nacional, la seguridad económica, la integridad científica o facilitar injerencias extranjeras. Señaló que la aproximación europea le parece más completa que la estadounidense porque incorpora ideas como la internacionalización responsable y la transferencia responsable de conocimiento, y porque deja claro que esta protección no puede recaer solo sobre universidades o investigadores: “La colaboración internacional es la savia de la academia”. También subrayó que el principal reto consiste en equilibrar apertura y protección en un contexto en el que las tecnologías de doble uso han difuminado la frontera entre investigación básica y aplicaciones estratégicas, especialmente en campos como inteligencia artificial, computación cuántica, hipersónicos y semiconductores.

Hanna Smith, asesora estratégica sénior del secretario general de la OSCE y exdirectora de investigación del Centro Europeo de Excelencia para la Lucha contra las Amenazas Híbridas, puso el acento en la vulnerabilidad europea y en el cambio de época. Explicó que durante años predominó una lógica de apertura y transparencia en la circulación del conocimiento, una fase que describió como una “edad de la apertura” y también de cierta “inocencia”, pero sostuvo que ese marco ha cambiado y que la seguridad del conocimiento se ha convertido en una cuestión central porque universidades, currículos, redes académicas y flujos de información también pueden ser objeto de ataques, manipulación e instrumentalización. Citó ciberataques a universidades con efectos no solo técnicos, sino también cognitivos, y defendió que la resiliencia democrática no puede construirse solo con herramientas tecnológicas, sino también con educación crítica, conocimiento histórico y una mejor comprensión de las culturas estratégicas autoritarias: “La resiliencia de la sociedad viene de otra parte”, concluyó.
16.00h
Bienvenida e inscripción de los asistentes
16.30h
Presentación del evento
Parlamentos de apertura
Joan F. Corona, Presidente, Fundación Instituto de Estudios Norteamericanos
Lia Miller, Cónsul General, Consulado General de los Estados Unidos en Barcelona
Manuel Szapiro, Director, Representación de la Comisión Europea en Barcelona
16.45h
Observaciones iniciales
Pol Morillas
Director, CIDOB (Barcelona Centre for International Affairs)
17.00h Panel 1
Adaptando la Alianza a una Nueva Era
Este panel abordará los posibles futuros estratégicos para la OTAN mientras los líderes aliados se preparan para Ankara 2026. Las preguntas clave incluyen si la Alianza seguirá expandiéndose, consolidando su postura actual o evolucionando de nuevas maneras. Con presupuestos de defensa más altos, ¿en qué tipo de fuerzas militares invertirá la Alianza? ¿Cambiará la postura nuclear de la OTAN dadas las recientes novedades con el arsenal nuclear ruso? La discusión también explorará si las preocupaciones sobre una reducción del papel de EE.UU. en la seguridad europea siguen justificadas o si el reciente compromiso transatlántico sugiere una trayectoria a largo plazo más estable. El panel también abordará las amenazas a gran escala contra la OTAN y cómo es probable que los aliados las afronten. Entre ellas se incluye el papel de la OTAN apoyando a Ucrania tanto antes como después de lograr un eventual alto el fuego, y cómo disuade la agresión de un ejército ruso reconstituido.
Ponentes
Oana Lungescu
Miembro Distinguido, RUSI (The Royal United Services Institute for Defence and Security Studies).
Paul van Hooft
Líder de Investigación, Defence and Security, RAND Europe.
Jonathan Sherry
Historiador y Editor Senior en Eagle Intelligence Reports.
Moderador
Lluc Vidal
Profesor Asociado, Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales, Universitat Oberta de Catalunya (UOC),
Preguntas del público
Pausa Café
18.40h Panel 2
Desafíos de seguridad Persistentes y Emergentes
Además de la amenaza que supone una Rusia agresiva, que parece que persistirá durante años, la Alianza se enfrenta a muchos otros desafíos de seguridad persistentes y emergentes. La inestabilidad en el vecindario sur de la OTAN, así como el comportamiento coercitivo de actores como Corea del Norte y China, continúan poniendo a prueba la cohesión aliada. Las amenazas híbridas —desde ciberataques y campañas de desinformación hasta incursiones de drones cerca de infraestructuras civiles críticas— están aumentando en frecuencia y sofisticación. Al mismo tiempo, la Alianza estará obligada a adaptarse a las amenazas de seguridad que los avances tecnológicos como la IA y las tecnologías cuánticas presentarán en las próximas décadas. Fortalecer la seguridad en la investigación se ha convertido en una de las prioridades emergentes más urgentes, mientras los Aliados trabajan para proteger ecosistemas innovadores sensibles y garantizar una colaboración de confianza a través de las fronteras. Este panel explorará el panorama emergente de seguridad, evaluará la eficacia de las respuestas actuales de la OTAN, así como especulará sobre las perspectivas futuras de la OTAN para asegurar su territorio y sus ciudadanos, así como qué cambios podrían ser necesarios para mejorar sus perspectivas.
Ponentes
Zach Carwile
Director Asociado, The Texas A&M University System Research and Innovation Security and Competitiveness (RISC) Institute.
Hanna Smith
Asesora Estratégica Senior del Secretario General, Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE)
Apostolia Karamali
Miembro del gabinete de Andrius Kubilius, Comisario Europeo de Defensa y Espacio.
Moderadora
Carme Colomina
Investigadora en Unión Europea, desinformación y política global, Barcelona Centre for International Affairs (CIDOB)
Preguntas del público
Asesor académico: Dr Jeffrey Michaels, Investigador sénior del IEN, especializado en política exterior norteamericana y seguridad internacional en el Institut Barcelona d’Estudis Internacionals (IBEI).
Idiomas
Se proporcionará interpretación simultánea.
Comunicación
Se informará a los medios de la visita de los expertos.
El evento se podrá seguir en Streaming.
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Con el apoyo:

